Saludos a todos aquellos alumnos de 8-bits de Indiana Jones. Les doy de nuevo la bienvenida a esta columna que desde hace un rato andaba un poco letárgica. Confieso en que tras un excelente inicio se me acabó un poco la memoria (metafóricamente hablando) y desenterrar nuevos episodios de aquellas pretéritas épocas se me complicó un poco. Créanme que el primer desilusionado soy yo.
Pero bendita sea esta época de redes sociales donde puedes conocer a un montón de gentes que mas o menos se acuerdan de esos pintorescos días del inicio de Internet. En ese sentido me ha permitido conocer a muchos contemporáneos que también han encontrado en estos posts un buen motivo para recordar viejas glorias.
Una de las mas prominentes en esta lista es una bloguera que tiene todo mi respeto, la famosa Rox de Rox-Cyclic Life. Ella también chambea en este negocio de sistemas, consultoría y demás y la verdad ha sido una de las personas que mas he llegado a apreciar con todo y que somos cuates a control remoto. Rox es computita desde los 13 años y lleva renegando de eso -y de sus congéneres- unos diez.
UPDATE: Hoy fué su último dia en la infecta chamba de QA que tenía. Apláudanle porque tuvo los pantalones de botar esa chamba para poder dedicarse a lo que realmente le llama. Soy su fanboy irredento. Lo confieso.
Y bueno, sabiendo que a ella también le tocó está época, ¿pues quién mejor que ella para darnos otra visión de lo que fueron esos locos días ochenteros cuando tantas cosas comenzaron? Sin mas preámbulos le dejo el escenario a la irreductible Rox…
En el inicio de nuestros días, los computitos no eran esos símbolos sexuales que ahora somos. Uno de los hombres más ricos del mundo no era un ñoño, ni había genios con pactos diabólicos para evitar que ni su manzana, ni su hígado se pudran. Las tarjetas de red se “programaban” de forma mecánica y únicamente en las universidades contaban con salas con computadoras conectadas (que entonces no era sinónimo de internet).
Si, eran los 80’s. Cuando aún había guerra fría, la moda era exageradamente ridícula y Madonna reinaba el planeta. Los domingos eran para Raúl Velasco, bailábamos a Timbiriche y Lucía Méndez asustaba por las noches. Comíamos en Burger Boy, usábamos Bubble Gummers y, sin TLC, los Milky Way eran placeres casi vetados.
Las computadoras no tenían mouse (no lo necesitaban) y algunas, ni a disco duro llegaban. Si el sistema operativo no estaba cargado en memoria ROM, tenías que arrancarlo con un floppy de 5.25, mismos que dabas vuelta como LP, para que la unidad leyera el “lado b”. Eso, era para las computadoras muy modernas, porque las primeritas leían un cassette secuencial, que tardaba horas en cargar. Literalmente, horas. Los monitores monocromáticos en ámbar o verde les daban un toque tecnológico, aunque algunos ordenadores podían utilizar tu televisor en vez de monitor.
Aunque Apple, IBM y HP ya existían, marcas tan bizarras como Radio Shack, Atari, Timex, Zenith o Printaform (sí, los que hacen papelería) tenían su computadorcita en el mercado. La Commodore 64 se cuece aparte, por favor. Fue a mediados de esa década cuando se llevó a cabo uno de los parte aguas en la historia computita. IBM crea su PS XT /AT con sistema operativo MS-DOS y procesador 8088 y 8086, las bisabuelas de nuestros PC Windows / Intel-based que casi matan a Apple en los noventas.
Eran tiempos extraños, con niños extraños que gustaban más de computadora que de una bicicleta. Esas dulces criaturitas que, mucho antes de haber sentido un orgasmo, se habían volado la cabeza con un “Hello Word” programado en BASIC secuencial.
Cuando le pedí a mis padres un Nintendo, ellos me compraron una Commodore 16. “Es una computadora y un videojuego a la vez” me aseguraron. Tenía yo 13 años y me negaba a usar brassiere. Y la computadora se negaba a cargar los juegos rápidamente, ya que eran en cassette. Enojada por crecer y por no tener un videojuego de alto rendimiento, mis padres cedieron a mis reproches cambiándola por una Commodore 64 con unidad de 5.25. Entonces aprendí una instrucción maravillosa: Run nombredeljuego.exe,8,1 con la que tenía acceso al increíble mundo de los videojuegos. Las gráficas, colores y sonidos pateaban por mucho a la consola japonesa. Mis favoritos eran Summer y Winter Games, Bruce Lee y Moctezuma Revenge.
Aqui es donde se espera que todos ustedes se pongan de pie y guarden un momento de silenciosa reverencia.
Ya resignada a usar bra y con 15 años, entré a un curso de verano de computación en el planetario. Ahí aprendí las partes y funcionamiento de la computadora y más importante aún: a programar en BASIC. Hacer que un aparatito siga tus órdenes es de las mejores primeras veces del mundo. Me dediqué a copiar programas que aparecían en revistas y a ejecutarlos. Una computita había nacido.
¿Pero cómo veía el mundo a estos genios incomprendidos? ¿Cuáles eran sus modelos a seguir?
Dirijamos nuestra mirada a Hollywood.
En TRON, un programador de juegos ARCADE busca hackear un programa y así demostrar que él lo programó y que le robaron su creación… Sin embargo es digitalizado y la pelea se desenvuelve en un terreno binario, o la versión monocromática y hollywoodense del mismo. Una obra de arte visual y conceptual, si me preguntan. (N. del A. – Este tema por supuesto que ya se tocó en estás páginas)
Mientras tanto, en WAR GAMES un joven de mente inquieta encuentra una entrada a una computadora militar estadounidense. Si no es la primera referencia a una red en el cine, si es de las top. Lo que el mocoso creía era un juego, resultó ser un programa para activar los misiles contra la URSS y comenzar la tercera guerra mundial. En un final épico, la computadora con la que jugaba insiste en lanzar los misiles, por lo que es “distraída” jugando gato. Al final, el chamaco salva al planeta, viva USA. (N. del A. – Esto también ya se tocó dentro de esta misma serie, claro está.)
A casi a finales de la década, una serie televisiva sobre un niño genio y doctor -Doogie Howser M.D- cierra todos los capítulos con una reflexión escrita en un diario… algo así como un rudimentario blog. Si, la tecnología ya era para cualquier mortal¸ pero tenías que ser un genio para utilizarla.
¿Y en México? El canal 13 era del gobierno y se llamaba Imevisión. Dentro de su programación existía un programa llamado Concursor, en el cual se hacían “retas” de juegos en Commodore 64… y no recuerdo nada más.
Hackers. Fans de videojuegos. Nerds. En los ochentas, eso era un computito según la cultura popular. Con internet disponible a ciertas horas para 3 universidades y hasta el último año de la década, no había tecnología alguna que pudiera contradecir esta imagen social.
En los noventas, con la llegada del pirateado Windows 3.1, el uso generalizado del mouse y de TCP/IP como protocolo de comunicación, se hizo posible el acercar las computadoras y el internet al populacho. En el 93 nace Mosaic (abuelo del navegador que estás usando) y lo demás es historia.
Ahora los computitos somos vistos como… hackers, fans de videojuego, nerds. Creo que algo salió terriblemente mal.
Esteee… Pues si, la neta si, con la diferencia de que ahora los computitos dominan al menos una parte del mundo (ver “Google”)
Pues muchas gracias a Rox por este extenso y completo post. Confío en que no sea el último en este blog. Ha sido un honor.
A mi sólo me queda darles las gracias por su tiempo y atención y rectificar la única omisión que cometió Rox en este artículo y que me atrevo a mencionar:
Hubo un serie mas en los ochentas que se volvió la definición misma de los chavitos que Rox menciona al principio. Yo en lo personal, no me la perdía.
¿Se acuerdan de esto?
Que tengan una excelente semana.
Sigo escribiendo.







Faltó un amplísimo review del MS-DOS.
JURO por mi commodore 64 (que espero esté en un museo) que nunca vi Whiz Kids!!! No se porqué, pero seguramente mi madre tiene la culpa porque nos limitaba las horas-tv
Gracias por la invitación y fue un placer
Para cargar los juegos en la C64 usaba load “*”,8,1 y luego run. Moctezuma’s revenge también era de mis favoritos! Se me hacía tan difícil que a veces pensaba que no tenía final.
Long Live Commodore. Yo tuve/tengo una 128 >:)
No mamar, toda una generación degenerada por las Commodore, yo tuve dos, luego entré a estudiar a la Bátiz, y pues valió madre, otro computito más al mundo
Yo no fui tan afortunado para tener una commodore. Solo una printaform portatil, precursora de las laptops, que no era mia, sino de mi primo, pero curiosamente el unico que la usaba era yo!
La gran revelación para mi, fue igualmente un curso de verano, donde aprendi BASIC. Rox, llevamos vidas paralelas! ???? Y sí, el ms-dos marco toda una epoca. Yo todavía lo uso!!!!
Dan ganas de regresar el tiempo y decirte “alejate de esa cosa!!!” jajaja NO. La verdad es que somos ñoñitos felices
Gracias por sus comentarios y me da gusto tener tantas vidas paralelas, snif.
PD. MS-DOS no lo incluí porque se me hizo muy técnico y pensaba en los mortales, pero el twitter ruleo con sus comentarios.
Luego subo eso a mi blog.
SALUDOS!!