Bienvenidas a esta columna que el día de hoy se arremanga la blusa y va sobre la garganta.
El propósito de esta columna desde el día 1 ha sido la de crear un poco de consciencia y atención acerca de la influencia de los medios en la definición de la imagen de belleza femenina hoy día. Creo que no es necesario ahondar mas en el hecho de que en este punto no es ni la mas realista, ni la mas sana que se puede tener.
Tampoco creo que es necesario volver a hablar de lo omnipresente que es. Comerciales, revistas, películas y programas de televisión promueven la idea de que es indispensable verse de X o Y forma para ser deseable, glamorosa, atractiva, popular, hermosa, etc.
Intelectualmente nos queda claro que esto es una tontería, pero el intelecto nunca ha detenido a nadie de cometer las mayores tonterías, de lo contrario no habría adicciones al cigarro, alcohol, drogas, conductas obsesivas, fobias y por supuesto, desórdenes alimenticios, entre otras cosas.
Nada mejor que crear una pequeña inseguridad sutilmente para venderle algo a alguien, con la excusa de que ese algo “resuelve” el problema. Nada mejor que decir que envejecer es lo peor que te puede suceder para vender productos “anti-envejecimiento”, que por supuesto no sirven. Y como eso, muchas otras cosas.

Claro que es normal que tu pelvis tenga el ancho de tu cabeza. Es lo de hoy
Creo que no está del todo a debate el que los medios hacen bastante por transmitir estas ideas. Tan es así que ellos lo saben y de un rato acá se discuten ciertas medidas al respecto de esto, sobre todo en Europa. Pero el problema va mas allá.
Muchos dirían “Se supone que es papel de los papás o de la familia el educar a los niños acerca de estas cosas”. Pero qué pasa cuando:
a) Las mamás son las primeras en comprarse estas ideas. Claro está no podemos dejar de mencionar que los hombres también colaboramos a esto. Hay una buena dosis de responsabilidad de nuestro lado, por supuesto. Y eventualmente merecerá un post aqui hablar de ese tema.
b) La cantidad de presión es tan grande y tan frecuente fuera de casa que eventualmente llegamos a internalizar estas ideas y tomarlas como propias, sobre todo en el caso de adolescentes, que se encuentran en una etapa de definición y exploración de sí mismos.
Y seamos honestos, esto nos pasa a todos. En mayor o menor grado, en ciertos aspectos u otros. Es parte del negocio de vivir aqui y en estos tiempos. Es algo con lo que tenemos que lidiar.
Sinceramente creo que parte de mantener esto dentro de límites inofensivos es el ayudarnos un@s a otro@s a comprobar que estas ideas no son reales. Tanto mujeres como hombres tenemos que levantar la mano y decir con todas sus letras:
“Esto no es cierto. Esto no funciona así”
Comentar y contrarrestar esta influencia con los que están cerca de nosotros es esencial. Sobre todo en niños y adolescentes. Realmente cambiar el sistema es difícil si no es que imposible, no soy tan ingenuo. Pero tanto como podamos dar nuestro testimonio y experiencia de que las cosas no tienen que ser así como nos las venden ayuda a otros a comprender que eso es mas real que el espejismo en la tele o en la revista.
Y a alguien le toco vivir algo así este fin de semana.
Les dejo a una de mis mas queridas colegas blogueras. Nos conocimos en la famosa reunión de blogueros hace unos meses. Tiene uno de los mejores nicks que le conozco a alguien. Frecuente compañera de Twitter, comentó su indignación respecto a este tema ahí y aprovechando que tenía la cólera a flor de piel le pedí que nos relatara el episodio en cuestión.
Les dejo a la famosísima Diablo Cody Región 4. Que ella misma nos explique que pasó esa tranquila mañana de domingo…
He aquí la furiosa opinión de nuestra colega
De parte del respetable