No tengo que decirles cuanto me divierte escribir este blog. Los lectores habituales lo saben de sobra. Habiendo dicho esto, creanme que esta nueva serie de posts ha sido lo mejor que se me pudo haber ocurrido. El poder conocer y conversar con mis entrevistados ha excedido mis mas locas expectativas. Si ustedes se divierten tanto leyendo estas entrevistas como yo haciéndolas entonces la misión de este blog está mas que cumplida con creces.
Siendo asi, aqui tienen la segunda entrega de esta serie de conversaciones electrónicas con algunos de los autores mas conocidos de la Internet en Mexico. Iniciamos con el cuasi-mítico Vacagorda, y para no perder el paso le toca ahora el turno a otra institución; uno de los autores de webcomics mas famosos de México:
El Irredimible Caballo Negro
Caballo Negro (alias Jorge Cavazos) es un autor de webcomics residente en Monterrey, N.L. Desde hace años publica la tira del mismo nombre, que es una de las mas divertidas que conozco. Irreverente, escandalosa y visualmente muy sencilla es una de las paradas obligadas de cualquier conversación acerca del comic en Internet mexicano.

Una foto de familia
Por mas que lo intenté no recuerdo como dí con su sitio en primer lugar. El hecho es que me pasé varias mañanas en las que mi productividad, nunca muy alta, tendió a cero en lo que me recetaba todo el archivo de tiras. Lamento haberlo hecho asi, en la oficina, porque tuve que aguantarme la risa en mas de una ocasión. No es una tira para fresas, gente con problemas cardiacos o de moralidad frágil. No señor. Baste decir que la cantidad de barbaridades que se ven aqui hace que el blog de Violet Blue parezca el Selecciones
De todas las invitaciones que envié para las entrevistas el fué el primero en responder y por tanto le toca abrir esta ronda. En lo personal me hubiera encantado hacerle mas preguntas pero hubiera sido un abuso de mi parte. Espero que encuentren esto interesante y que se den una vuelta a su sitio para que no les platiquen nada.
Pues sin mas, prepárense para todo un viaje. Solo para adultos de amplio criterio, que no se diga que no les advertí









De parte del respetable